WARNER DEJA PLANTADO A PARAMOUNT Y SE FUGA CON NETFLIX EN EL ÚLTIMO MINUTO
La ruptura entre gigantes de la industria del entretenimiento tomó un giro inesperado cuando trascendió que Warner optó por ignorar a Paramount en plena fase decisiva de negociaciones, inclinándose sorpresivamente por firmar con Netflix. La tensión surgió después de que Paramount invirtiera meses en un acercamiento que parecía encaminado a concretarse, solo para descubrir que Warner había dejado de responder mensajes justo en el momento más crítico. Este movimiento dejó a Paramount en una posición incómoda y evidenció la volatilidad de las decisiones empresariales cuando las grandes corporaciones compiten por adquisiciones millonarias.
Durante aproximadamente tres meses, David Ellison, CEO de Paramount, encabezó un proceso de seducción corporativa hacia Warner, confiado en que existía una disposición genuina a concretar una adquisición. Todo inició con una cena a mediados de septiembre, donde Ellison, acompañado de su padre, presentó a David Zaslav, CEO de Warner, una oferta atractiva que incluía 19 dólares por acción y hasta un puesto de co-director en la nueva estructura resultante. Con esa propuesta sobre la mesa, en Paramount daban por hecho que el trato avanzaría sin mayores contratiempos, hasta que el silencio de Warner cambió abruptamente el escenario.
Con el paso de los días se supo que Ellison intentó comunicarse insistentemente con Zaslav para discutir una cifra revisada y resolver inquietudes previamente planteadas. Los mensajes enviados, cargados de insistencia y profesionalismo, quedaron en visto, evidenciando una forma de ghosting corporativo que dejó perplejos a muchos en el sector. Ellison incluso detalló que la nueva propuesta atendía cada una de las preocupaciones expresadas, e insistió en que estaba dispuesto a avanzar con rapidez, liquidez y certezas para facilitar el acuerdo. Aun así, la respuesta jamás llegó.
Mientras Paramount aguardaba alguna señal, Warner ya se encontraba ultimando detalles con Netflix, compañía con la que finalmente decidió cerrar un acuerdo, dejando claro que la balanza se había inclinado hacia su competidor más directo. Ellison, en un último intento, envió un mensaje enfatizando su respeto y admiración por Zaslav, y destacando que su familia y él mantenían una visión leal y honorable en los negocios. Sin embargo, la decisión ya estaba tomada y la noticia de la alianza con Netflix llegó como un balde de agua fría.
Tras conocerse el desenlace, queda en el aire la pregunta sobre el futuro de HBO Max y los cambios que podría enfrentar bajo la nueva relación con Netflix. Para Paramount, el camino apunta ahora a una posible OPA hostil con el fin de no perder del todo la oportunidad de adquirir los activos que durante meses buscó asegurar. El desenlace recuerda a muchos dramas ya vistos en el mundo corporativo, donde la estrategia, la paciencia y las decisiones de último minuto pueden cambiarlo todo, dejando a una de las partes con la sensación de haber apostado por una relación que nunca terminó de corresponderle.




















