TORMENTA INVERNAL PARALIZA A ESTADOS UNIDOS Y DEJA DECENAS DE VÍCTIMAS
Una intensa tormenta invernal se ha extendido por gran parte de Estados Unidos, provocando una situación crítica marcada por muertes, apagones masivos y severas interrupciones en la vida cotidiana. El fenómeno climático ha afectado desde el sur del país hasta la región noreste, con condiciones consideradas de alto riesgo por las autoridades meteorológicas debido a las bajas temperaturas, la acumulación de nieve y la presencia de hielo en carreteras y espacios públicos.
De acuerdo con reportes oficiales, al menos 17 personas han perdido la vida como consecuencia directa o indirecta de la tormenta. Entre los casos confirmados se encuentran fallecimientos por hipotermia en estados poco acostumbrados a fríos extremos, así como muertes relacionadas con accidentes, esfuerzos físicos intensos al retirar nieve y exposiciones prolongadas a temperaturas bajo cero. Las autoridades locales continúan investigando otros decesos que podrían estar vinculados al clima adverso.
El impacto en la infraestructura ha sido considerable. Más de 800 mil hogares permanecieron sin suministro eléctrico durante el fin de semana, mientras cuadrillas de emergencia trabajaban para restablecer el servicio en medio de condiciones peligrosas. La acumulación de hielo en cables y árboles ha complicado las labores, al tiempo que el riesgo de nuevos cortes se mantiene latente en varias regiones del país.
El transporte también se ha visto gravemente afectado. Miles de vuelos fueron cancelados y numerosas carreteras permanecen cerradas por la presencia de nieve, granizo y lluvia helada. Este último fenómeno, que congela instantáneamente el agua al contacto con superficies frías, ha sido señalado como uno de los mayores peligros, ya que incrementa los accidentes viales y dificulta la movilidad incluso para los servicios de emergencia.
Ante este panorama, casi la mitad de los estados han declarado algún tipo de emergencia. Escuelas suspendieron clases, edificios gubernamentales cancelaron actividades y se pidió a la población permanecer en casa. En ciudades como Washington y Nueva York, autoridades locales advirtieron que se trata de uno de los episodios invernales más severos de los últimos años, con un frío persistente que podría prolongarse varios días.
Especialistas en meteorología señalaron que, además de la nieve, el hielo representa una amenaza significativa para la recuperación, ya que su lenta descongelación prolongará las afectaciones. El contraste ha sido especialmente notable en estados del sur, donde las temperaturas han descendido muy por debajo de los promedios habituales, generando un escenario inusual y peligroso para millones de personas.
Las autoridades mantienen el llamado a la precaución, mientras continúan las labores de atención y monitoreo. La magnitud del fenómeno ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los gobiernos estatales y locales, en un contexto donde la seguridad de la población sigue siendo la prioridad ante un invierno que ha mostrado su rostro más extremo.




















