REDUCCIÓN PROPUESTA A INDEMNIZACIONES GENERA INQUIETUD ENTRE SECTORES LABORALES
La discusión sobre el cálculo de indemnizaciones por fallecimiento volvió a colocarse en el centro del debate público luego de que se impulsara el uso de la UMA como parámetro para determinar los montos que reciben las familias afectadas. Esta iniciativa ha encendido alertas en distintos sectores, ya que modificar la base de cálculo reduciría de forma considerable las cantidades destinadas a la reparación por pérdida de vida, un aspecto que para organizaciones y especialistas constituye un retroceso en materia de protección a los trabajadores.
El punto de tensión surge al comparar las dos referencias económicas actualmente vigentes: el Salario Mínimo, establecido en 278.80 pesos diarios, y la Unidad de Medida y Actualización, valuada en 113.14 pesos. La diferencia entre ambas unidades provoca brechas significativas en la cuantificación de indemnizaciones, lo que ha sido señalado como un riesgo para las familias que dependen de estos recursos tras la pérdida de un sustento. La inquietud radica en que el cambio de criterio no solo modifica un cálculo técnico, sino que impacta directamente en la posibilidad de acceder a una reparación proporcional al daño sufrido.
Al proyectar la indemnización bajo el esquema de la UMA, el monto resultante alcanza alrededor de 566 mil 700 pesos, mientras que con base en el Salario Mínimo ascendería a aproximadamente 1 millón 394 mil pesos. Esta disparidad ha dado pie a una contradicción jurídica entre las salas de la Suprema Corte, pues mientras una de ellas consideraba adecuado el cuádruplo del salario mínimo, la otra sostenía que el parámetro correcto era el cuádruplo de la UMA. Esta diferencia desencadenó la controversia que hoy se encuentra nuevamente en revisión, marcada por interpretaciones opuestas sobre la naturaleza y finalidad de la reparación civil.
La discusión técnica también abarca el papel del salario mínimo como medida vinculada a la capacidad productiva de una persona. Argumentos previos sostenían que, si la indemnización busca resarcir la pérdida de ingresos a futuro, entonces la referencia debía ser el salario mínimo por su relación con el trabajo humano y la generación de ingresos. En contraste, el uso de la UMA ha sido criticado por desligarse de esa lógica productiva, lo que podría debilitar el propósito original de la norma orientada a compensar el daño patrimonial causado por la muerte de un trabajador.
A pesar de que el tema fue retirado temporalmente para escuchar observaciones y atender dudas internas, el proyecto volvió a ser enlistado sin modificaciones y será discutido nuevamente. La expectativa sobre la próxima resolución se mantiene entre sindicatos, especialistas en derecho laboral y organizaciones que defienden la reparación integral, quienes consideran que el resultado de esta deliberación tendrá consecuencias directas en la estabilidad económica de las familias que enfrentan la pérdida de un ser querido en circunstancias que requieren indemnización.




















