MUNDIAL 2026 ANALISIS COMPLETO DE GRUPOS Y PREDICCIONES



Los grupos del Mundial de 2026 quedaron completamente definidos después del sorteo y dejaron una mezcla de enfrentamientos interesantes, reencuentros llamativos y duelos que podrían marcar el rumbo del torneo desde la primera fase. Con Estados Unidos, México y Canadá como anfitriones, la expectativa es enorme y cada sector del cuadro ofrece lecturas muy distintas sobre lo que podría suceder el próximo verano. Varias selecciones llegan con dudas, otras con una presión histórica a cuestas y algunas más ven en este Mundial la posibilidad de cambiar su destino futbolístico. Escritores especializados revisaron cada grupo para destacar sus fortalezas, debilidades, puntos de interés y posibles sorpresas en un torneo que desde ahora promete emociones fuertes.

En el Grupo A, México recibió un escenario que suele considerarse accesible para los anfitriones, algo que podría funcionar como impulso para un equipo que ha enfrentado problemas de confianza durante los últimos meses. Las dificultades recientes en partidos amistosos han generado ciertas dudas alrededor del proyecto, pero el sorteo brinda la posibilidad de recuperar seguridad desde el inicio. Sudáfrica llega con un historial reciente complicado y Corea del Sur aparece como el rival más duro por su disciplina y estilo ofensivo directo. La incógnita adicional es el equipo europeo que complete el grupo, con Dinamarca como la opción más sólida en el repechaje. El partido entre México y Corea del Sur se perfila como uno de los más importantes de la fase inicial, pues tendría el potencial de definir el rumbo del anfitrión desde la segunda jornada.

El Grupo B presenta un panorama alentador para Canadá, que podría sumar sus primeros puntos en un Mundial y soñar con avanzar a la siguiente ronda. Aun así, la incertidumbre permanece debido a que el último rival del grupo aún saldrá de un repechaje complicado. Suiza emerge como el rival más fuerte que enfrentarán los canadienses, mientras que Catar, lejos del impulso de haber sido anfitrión en 2022, tratará de demostrar que puede competir en un entorno diferente. El estado de Alphonso Davies será decisivo, ya que su recuperación tras una lesión de ligamento lo convierte en un punto clave para evaluar la capacidad real de Canadá. El encuentro ante Suiza podría ser el que defina si el equipo local está listo para competir al más alto nivel.

En el Grupo C, Brasil aparece como el favorito natural, aunque Marruecos se presenta como un segundo contendiente peligroso gracias a la solidez mostrada en el torneo anterior, donde llegó hasta semifinales. Con Ancelotti al mando, la presión sobre la selección brasileña será enorme, y aunque el grupo incluye a Escocia y Haití, equipos que vuelven al Mundial después de muchos años, el enfrentamiento decisivo será entre los sudamericanos y los marroquíes. La salud de figuras como Neymar y el rendimiento del equipo bajo la dirección del nuevo técnico serán factores determinantes. Escocia buscará romper su larga historia de eliminaciones en fase de grupos, mientras que Haití intentará aprovechar cada oportunidad en su regreso a la máxima competencia.

El Grupo D parece favorable para Estados Unidos, que bajo la dirección de Mauricio Pochettino recibió un sector menos exigente que otros anfitriones en el pasado. Paraguay aparece como el rival más competitivo entre los confirmados, con una defensa firme y un estilo que podría incomodar a cualquiera. Australia llega con resultados recientes modestos y el cuarto equipo del grupo dependerá del repechaje europeo, donde Turquía podría transformar completamente la percepción del grupo por la calidad de su generación joven. El enfrentamiento entre Estados Unidos y Paraguay marcará el tono del sector y podría proyectar al ganador hacia una posición dominante.

En el Grupo E, Alemania encabeza un sector que no será tan sencillo como podría parecer. La selección germana, en plena reconstrucción tras quedar fuera en fase de grupos en las dos ediciones anteriores, se enfrentará a un Ecuador muy sólido defensivamente y a una Costa de Marfil competitiva aunque menos estelar que en años pasados. Curazao será el equipo más modesto del grupo, pero bajo la experiencia de un técnico veterano podría generar alguna complicación inesperada. El encuentro entre Alemania y Ecuador se perfila como uno de los duelos tácticos más intensos de toda la fase de grupos, y el desempeño de los jugadores jóvenes germanos será determinante para saber si realmente están de regreso entre la élite internacional.

El Grupo F coloca a Países Bajos como el principal candidato para liderar su sector, con un plantel profundo y un proceso sólido. Japón, por su parte, llega con la etiqueta de equipo peligroso, capaz de sorprender a selecciones de gran jerarquía gracias a su técnica y velocidad. Túnez buscará repetir la sorpresa que logró en la edición anterior ante un gigante europeo, mientras que el equipo clasificado vía repechaje también influirá en la dinámica del grupo. El duelo entre los neerlandeses y los japoneses podría definir al líder del sector y promete ser uno de los más equilibrados del torneo. Además, existe la posibilidad de ver enfrentamientos entre compañeros de clubes europeos, lo que añade interés y narrativa.

El Grupo G parece más abierto de lo normal, ya que Bélgica y Egipto parten como favoritos, pero ambos han mostrado inconsistencias que dejan espacio para que Irán o Nueva Zelanda aspiren a un golpe de autoridad. Bélgica vive el ocaso de su generación más famosa, mientras que Egipto deposita gran parte de sus esperanzas en la figura de Mohamed Salah. Irán, con su disciplina y solidez, podría repetir el papel competitivo que mostró en el Mundial anterior, mientras que Nueva Zelanda llega con el recuerdo de haber sorprendido en pasadas ediciones pese a su bajo ranking. El partido entre Bélgica y Egipto reúne a dos futbolistas que dominaron la Premier League durante una década, lo que lo convierte en uno de los atractivos del grupo.

Finalmente, el Grupo H quedó en una situación mucho más equilibrada gracias a que los dos últimos equipos sorteados no representan amenazas mayores para España y Uruguay, que aparecen claramente como los favoritos. La selección española llega en un proceso de renovación estable, con jóvenes talentosos y un estilo de juego definido. Uruguay, bajo la dirección de Bielsa, combina intensidad con una mezcla generacional entre experiencia y juventud. Cabo Verde y Arabia Saudita intentarán competir al máximo, aunque en el papel su reto luce más complicado. El orden en el que clasifiquen España y Uruguay será uno de los principales debates de este grupo, que podría presentar un arranque muy duro si ambos se enfrentan temprano.