impulsa integración regional para avanzar en terapias avanzadas en América Latina y el Caribe


La Organización Panamericana de la Salud (OPS), con el respaldo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), impulsa una estrategia de integración regional para fortalecer la regulación, el acceso, la producción y el desarrollo de terapias avanzadas en América Latina y el Caribe, consideradas una alternativa innovadora para el tratamiento de enfermedades graves y de baja prevalencia.

En el marco del Diálogo Interdisciplinario sobre Terapias Avanzadas en América Latina y el Caribe, realizado el pasado 26 de noviembre en formato virtual, la OPS presentó un proyecto regional que busca fortalecer capacidades nacionales, promover la cooperación entre países y avanzar hacia una convergencia regulatoria que permita acelerar la innovación en salud sin comprometer la seguridad de los pacientes.

Durante el encuentro, expertos y representantes institucionales de Brasil, Colombia, Chile, Argentina, México y España coincidieron en que las terapias avanzadas representan una oportunidad transformadora para los sistemas de salud de la región, aunque su implementación exige enfoques integrales y coordinados que atiendan simultáneamente los desafíos regulatorios, de acceso, producción e investigación.

En materia regulatoria, se destacó la necesidad de contar con marcos normativos específicos, flexibles y basados en riesgo, que acompañen el desarrollo académico y público de estas terapias, garantizando al mismo tiempo la calidad, la seguridad y la protección de los pacientes. Asimismo, se subrayó la importancia del acompañamiento regulatorio temprano y la convergencia entre países como elementos clave para impulsar una innovación responsable.

Respecto al acceso, los participantes señalaron que los modelos tradicionales de comercialización presentan limitaciones para garantizar la equidad, especialmente en países de ingresos bajos y medios. En este contexto, se resaltó el papel de los desarrollos académicos y públicos como complemento al modelo industrial, así como la urgencia de avanzar en mecanismos de financiamiento y reembolso que permitan una incorporación sostenible de estas terapias en los sistemas de salud.

En el ámbito de la producción, el diálogo evidenció la necesidad de fortalecer capacidades locales y regionales de manufactura, incluyendo infraestructura bajo buenas prácticas, desarrollo de vectores y cadenas de suministro más resilientes. La cooperación entre países y establecimientos productores fue identificada como una estrategia fundamental para optimizar el uso de recursos públicos.

Finalmente, en materia de investigación, se reconoció que la región cuenta con capacidades emergentes relevantes desde universidades, hospitales y centros de investigación públicos, aunque se insistió en la necesidad de articular mejor estos esfuerzos, fortalecer el talento humano y facilitar la transición del laboratorio a la aplicación clínica.

Con este diálogo, la OPS sentó las bases para una agenda regional progresiva que continuará desarrollándose mediante espacios técnicos especializados, reafirmando su compromiso con una innovación en salud centrada en la equidad, la sostenibilidad y el beneficio de los pacientes.