EMPRESARIOS DE YUCATÁN ENCIENDEN ALERTAS ANTE POSIBLE IMPACTO ECONÓMICO DESDE ESTADOS UNIDOS

La preocupación comienza a ganar terreno entre el sector empresarial de Yucatán debido al tono cada vez más rígido del discurso político y económico proveniente de Estados Unidos. Las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, orientadas a endurecer acciones contra el crimen organizado en México y a reforzar una política comercial más cerrada, han generado un ambiente de incertidumbre que ya se refleja en las expectativas económicas de distintos sectores productivos del país.

Desde el Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán se advierte que estas inquietudes no son nuevas, pues se intensificaron a partir del incremento de aranceles a diversas materias primas. Esta situación ha provocado un aumento en los costos logísticos, productivos y comerciales, lo que presiona directamente a las empresas, especialmente a aquellas que dependen de insumos importados o cadenas de suministro vinculadas al mercado estadounidense.

La presidenta del organismo empresarial, Claudia González Góngora, señaló que el CCE mantiene una postura institucional de respeto ante las decisiones que se tomen en materia de política exterior. No obstante, subrayó que el anuncio de posibles nuevos aranceles y el impulso de medidas proteccionistas desde Washington han elevado la cautela entre inversionistas y empresarios, quienes observan con atención la evolución del escenario internacional.

En el ámbito nacional, explicó que el sector privado ha manifestado su preocupación por el encarecimiento potencial de los productos mexicanos destinados a la exportación hacia Estados Unidos. Ante este panorama, se mantiene una comunicación constante con autoridades federales, con el objetivo de canalizar estas inquietudes mediante vías diplomáticas y comerciales que permitan reducir riesgos y evitar afectaciones mayores a la economía.

Para el empresariado yucateco, un eventual endurecimiento de las políticas comerciales y migratorias podría generar impactos indirectos en la economía local. Una desaceleración económica a nivel nacional, derivada de la imposición de aranceles, podría traducirse en menor consumo interno, afectando la demanda de bienes y servicios en el estado, además de incidir en el ánimo de inversión y expansión empresarial.

A este contexto se suma la posibilidad de un fortalecimiento del dólar frente al peso, fenómeno recurrente tras anuncios de este tipo, que encarece los insumos importados y eleva los costos operativos. Aunque Yucatán no depende directamente de grandes exportaciones industriales hacia Estados Unidos, el clima de tensión bilateral influye en la toma de decisiones estratégicas del sector privado, que opta por actuar con mayor prudencia.

Frente a este escenario, el Consejo Coordinador Empresarial aseguró que ha reforzado la coordinación con autoridades tanto estatales como nacionales, con el propósito de diseñar estrategias que ayuden a mitigar posibles impactos y sostener el desarrollo económico regional, en un entorno internacional marcado por la volatilidad y la incertidumbre.